Esta es la segunda vez que escribo sobre Twitter, de porqué sigo en esta red social. Vamos con la historia. Siempre he sido de radio. En mi casa no hubo un televisor hasta que tuve 18 años por lo que pasé mi infancia escuchando radio en la mañana, en la tarde, en la noche. Ahora, con el surgimiento del Podcast he dejado la radio y escucho interesantes programas, sobre temas que me interesan y sin pauta publicitaria.

Jorge Espinoza @EspinozaRadio es un periodista que yo escuchaba hace un tiempo en RCN Radio, de allí salió a Caracol y ahora graba un Podcast sobre literatura: El librero. Escuché el Podcast y escuchar hablar de libros me despertó la necesidad de leer, de internarme en la literatura. Así fue, el pasado viernes, 24 de mayo, estuve el Prólogo, charlé con don Mauricio Lleras sobre libros, sobre lecturas, sobre gustos.

Antes de ir había pensado en regalarme, por el día del maestro, el libro del gran Ricardo Silva Romero Cómo perderlo todo. Durante la charla surgieron 4 opciones de libro. La recomendación de cada una era excelente. Detalles, tramas, historias, relaciones con el presente. Al final, pregunté: ¿Y cuál es la decisión? Don Mauricio tomó Cómo perderlo todo y me dijo – Llévese este.

600 páginas. Él me aseguró que me iba a gustar. Que tiene historias que atrapan. Que todo sucede en Bogotá. Que es el año 2016. Que trata el tema de las redes sociales. Que trata de las noticias de ese año. Que se leía de una sentada. Acepté. Lo compré. Y a leer se dijo.

La literatura logra sacarlo a uno como lector, de la realidad que le rodea. Le ayuda a vivir, a sobrevivir. La mente comienza a pensar en cada personaje, en cada historia, y sobre todo uno comienza a pensar en uno. Hay cosas que solo pueden ser dichas por medio de la literatura, y es allí cuando la literatura se convierte en un espejo que presenta un reflejo de quienes somos como seres humanos.

Seguiré leyendo. Ya falta poco. Luego de terminar tengo pensado hacer un ejercicio de poslectura, un video, a una publicación en este blog, algo. Pero está siendo, y estoy seguro que leer esta obra es en deleite. Deleite que no siempre se encuentra en Twitter, pero que a veces, cuando todo se conjuga, aparecen cosas que dejan una huella en la vida.

Pd: En la próxima oportunidad les cuento una anécdota muy curiosa donde la realidad se hace ficción y por medio de la lectura vuelve a ser realidad.


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