Derechos Humanos y Educación

¿Cuál es la finalidad de conocer la legislación educativa?

La educación es un derecho de todos los seres humanos por el hecho de ser seres humanos, “por el simple hecho de nacer, son irrenunciables, fundamentales y vinculados intrínsecamente a la dignidad propia del ser humano. Toda persona, en consecuencia, por el hecho de existir, tiene derecho a educarse como medio necesario para el desarrollo de sus potencialidades” (Latapí, 2009 p.280).

En esa medida quienes nos dedicamos a la educación nos convertimos en ejecutores de un derecho, proceso en el que se aprende para poder enseñar; es decir, en la ejecución del derecho para otros se hace para sí mismo.

La ley ha surgido para garantizar el logro del derecho para todos los seres humanos. Se puede decir que, una vez los pueblo se pusieron de acuerdo de que la educación verdaderamente es un derecho, surgió la pregunta sobre el cómo se puede cumplir ese derecho, por parte de quien, dirigido a quien, en qué momento, y de qué manera.

Para ir desde lo universal a lo local, se puede decir que la legislación educativa surge en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en donde está en derecho a la educación, en la Asamblea General de las Naciones Unidad. Una vez está claro que es derecho, cada país miembro está en la obligación de reglamentar dicho derecho.

Reglamentarlo no para limitarlo, como sucede en algunos casos, sino reglamentarlo para que ese derecho alcance los objetivos acordados: gratuidad, obligatoriedad, de accesibilidad para todos, de calidad, adaptable para cada estudiante, centrados en el individuo  (UNESCO, 2005) Con estos elementos en mente, el papel de los gobiernos ha sido el de llevar a la realidad lo acordado.

Cuando el ser humano ejecuta su derecho a la educación encuentra el camino para una vida libre y digna (Victoria, 2008). No es extraño que el derecho a la educación sea la consecuencia de un mundo maltratado por la guerra y la violencia (Muñoz, 2012). La educación dignifica al ser humano.    

La finalidad que tiene para el docente el conocer la legislación educativa radica en que su práctica se convierte en un espacio de ejecución del derecho. Desconocer este derecho puede llevarlo a negar el mismo, o a afectar su desarrollo. La legislación educativa se convierte en una herramienta, desde el campo legal, para poder hacer realidad una idea: la educación como derecho.

¿Por qué es importante reconocer el orden jurídico de las leyes y normas que rigen el Sistema Educativo?

En cada país que firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos se ha hecho un esfuerzo por diseñar, construir, establecer, y vigilar las leyes, y normas que establecen el sistema educativo. Al parecer, y según nuestra historia y experiencia de otros países occidentales, no existe otra manera para hacer realidad este derecho que mediante la legalización del mismo.

Este sistema educativo está compuesto por definiciones jurídicas que buscan llevar el derecho a todo el país. La Constitución de 1991, la Ley General de Educación de 1994, y demás leyes y decretos se convierten en la base del mismo sistema. Reconocer este orden permite que el proceso de enseñanza – aprendizaje se desarrolle dentro del mismo sistema.

En este punto es válido preguntarse si el sistema educativo requiere una mirada más pedagógica y menos jurídica. En un país como Colombia pareciera que la improvisación y la gerencia de quienes han manejado el país por años han generado un sistema que buscar soluciones a problemas sociales, pedagógicos, y didácticos en la declaración de una ley.

La calidad educativa, por ejemplo, no se logra con la publicación de una ley de calidad educativa construida desde un escritorio, en la ciudad capital. Parece que es hora de buscar otros caminos, que no riñan con lo legal, pero que permitan mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje que se dan en el país.

¿Es responsabilidad del docente y director educativo reconocer el marco legislativo?

Para concluir. Es difícil jugar un partido de fútbol sin conocer las reglas de juego previamente. Es preocupante ver cómo los docentes no somos formados en temas de legislación educativa, de manera que entramos al campo de juego, al aula de clase, al sistema educativo, sin conocer las reglas de acción.

Es indispensable que docentes y directivos tengan espacios destinados a analizar las leyes y decretos que fundamentan el sistema educativo con el fin de encontrar puntos de encuentro que beneficien a los estudiantes, que beneficien su proceso de enseñanza – aprendizaje, y que no permita que el docente o directivo caiga en un problema legal que al futuro lo pueda afectar.

Así mismo, es importante recalcar que el conocimiento de la ley no nos convierte en líderes leguleyos que por no incumplir determinada norma que busca la ejecución del derecho a la educación, termine con afectar de manera grave otros derechos. La ley que se construyó con el fin de reglamentar el derecho a la educación, en algunos casos choca con otras leyes. De ahí la importancia de conocer la legislación educativa.

Referencias

Latapí, P. (2009). El derecho a la educación: Su alcance, exigibilidad y relevancia para la política educativa. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 14(40), 255-287.

Muñoz, M. M. R. (2012). Derecho a la Educación. Política y configuración discursiva. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 17(52), 39-64.

UNESCO. (2005). La educación como derecho humano. Graficolor.

Victoria, N. T. (2008). Breve Reseña Histórica De La Evolución Y El Desarrollo Del Derecho a La Educación. Revista Electrónica Educare, XII(1), 83-92.

 

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