8 problemas de las TIC en Educación.

Ningún invento nos había cambiado tanto como lo ha hecho la tecnología y la red de internet; lo que hoy llamamos TIC. La implementación de estas herramientas en el contexto de la globalización ha generado, y está generando, cambios tan profundos que somos una generación complemente diferente a todas las generaciones que han pasado a lo largo de la historia. (Ferreiro, 2006). Vale la pena revisar 8 problemas de las TIC en la educación.

La implementación de las TIC en la sociedad ha generado nuevas circunstancias que pueden ser catalogadas como problemas o como oportunidades de cambio, puertas de innovación. No obstante, desde el contexto educativa es importante prestar atención para tomar acciones frente a estas circunstancias. A continuación, se presentan algunas de estas nuevas circunstancias.

La creencia que todo es un problema de implementación tecnológica. La implementación de TIC está cumpliendo alrededor de 30 años, y ha generado una creencia falsa según la cual la solución a los problemas que nos rodean están en la tecnología, y que lo que vivimos es consecuencia de la no implementación de las TIC.

Las TIC con herramientas, como lo son un martillo, un taladro, el cambio profundo lo siguen haciendo los usuarios de la tecnología. El problema está en el cómo, no está en el qué, y tampoco está en el qué usamos. La implementación de las TIC per se no genera ningún cambio. Basta ver el uso que algunos docentes dan a las TIC al remplazar el libro de texto por una Tablet, y en donde su uso es exactamente igual.

El poco o nulo conocimiento que tiene los padres de familia, en mayor medida, y docentes, en menor medida, frente al uso de las TIC. En relación con las TIC, padres y docentes, parecemos ir un paso atrás. Un mes después de haber salido Pokemón GO nos enteramos de qué se trataba, cuando nuestros estudiantes lo usaban la misma semana del lanzamiento, cuando en clase analizaban y conversaban sobre sus logros en el juego.

La sociedad de la información en que la vivimos en el siglo XXI está generando una brecha digital muy grande. Cada día hay una nueva innovación tecnológica, y los docentes seguimos utilizando marcador y tablero como nuestro mejor aliado. Esta circunstancia puede ser peligrosa si pensamos que no tenemos, en muchos casos, información de seguridad en la red, y no sabemos qué hacer cuando nuestros estudiantes terminan siendo víctimas de la tecnología.

El mal uso de las TIC en el aula de clase. Como consecuencia del desconocimiento del uso de la herramienta y la presión social ante la necesidad de “implementar” las TIC en clase, los docentes hemos cambiado de artefacto, pero no de práctica: el resultado sigue siendo el mismo. Pedir que los estudiantes trascriban al cuaderno la información proyectada en un televisor o videobeam no es innovación por más tecnología que tenga el salón.

Impedir que los estudiantes usen su celular en la clase es muestra de lo poco que entendemos las TIC y a los nuevos usuarios de las TIC. (Aunque basta estar en una reunión de profesores para darnos cuenta que la mayoría mira su celular a cada instante). Seguir haciendo lo mismo con artefactos distintos genera los mismos resultados. El asunto hoy, está centrado en el cómo.

El poco acceso que se tiene a las TIC en el centro educativo. Que una institución educativa cuente con equipos como salas con computadores, TV, videobeam, Tablet, etc. ha dejado de ser un sueño. Pero estas herramientas sin red de internet sirven de poco. Los centros educativos están en deuda de generar proyectos estructurados y definidos para hacer de las TIC herramientas reales en el aula de clase.

La dependencia tecnológica de los estudiantes. Poniendo la lupa en los estudiantes, se puede decir que la generación Net ha generado una dependencia al equipo. No pueden dejarlo a un lado, no pueden dejar que pensar qué pasa si lo dejan en casa, o si la batería del dispositivo se acaba antes de llegar a casa, o si pasa el día sin publicar nada en redes sociales, y/o perder seguidores, amigos, likes, o favoritos. El concepto de comunidad ha cambiado. El concepto de socialización se ha trasformado.

En el ámbito educativo esta dependencia termina por “afectar” el desarrollo de la clase. Los docentes esperamos que todos estén mirándonos fijamente mientras desarrollamos nuestro discurso y les pedimos que no se desconcentren mirando otras cosas, y terminamos prohibiendo el celular. Tanto los estudiantes como los docentes debemos enfrentar la realidad que nos rodea.

La relación tácita entre tecnología y ocio. Quienes pertenecemos a otra generación, ¿la X, Y?, creemos que las TIC son ocio. Pasar tiempo en Facebook, Twitter, Snapchat, o Youtube, es perder el tiempo, es hacer nada, es llenar la cabeza de banalidades. La generación Net, al contrario, cree que revisar las redes sociales, o navegar en la red hace parte normal de su vida. ¿Por qué no generar espacios de enseñanza – aprendizaje en redes sociales? ¿Por qué pedirles que se salgan de ellas, en vez de pedirnos ingresar nosotros a ellas, y usarlas con otros fines?

La imposición de la política del consumo, fruto de la globalización y la falta de rigor crítico. La discusión sobre qué fue primero TIC o globalización es igual a la del huevo y la gallina. La una depende de la otra. Bien podría ser una la consecuencia de la otra, y viceversa. Lo que sí es claro es que la globalización tiene una intención político – económica clara que, por medio de las TIC, lleva a todos.

El consumismo nos abarca. La necesidad creada por las TIC de consumir más, y más, nos está llevando a perder el punto central hasta de nuestro mismo humanismo. Y es ahí cuando se requiere el desarrollo de pensamiento crítico y reflexivo de las TIC, aún por medio de las TIC.

La creencia que las TIC remplazan el docente. Cuando la discusión de la implementación de las TIC en el aula llegó al contexto educativo una conclusión fue que reemplazarían al docente. Claro, el docente tenía el conocimiento, ahora todo está en Google, y muchos formatos. ¿Para qué el docente?

Las TIC en la educación nos presentan retos que los docentes, estudiantes, y padres de familia debemos aceptar y superar.

Con la implementación de las TIC en el mundo educativo se abrieron grandes oportunidades como esta, la de desarrollar un proceso académico a nivel de doctorado de manera virtual. Pero, lo digo a modo personal, las TIC también generan un estado no creación de nuevos procesos. Leer para luego escribir y seguir al siguiente trabajo para leer y luego escribir, y enviar. Cada semana se hace lo mismo. Se estudia para una evaluación. Se lee para hacer un resumen, o en su mejor efecto un ensayo, en donde no nos leemos, no conocemos la opinión del otro, no diferimos, no argumentamos. Solo pasamos. Leer, escribir, enviar; y la siguiente semana: leer, escribir, enviar.

El problema no está en las TIC, en la herramienta, está en el uso que le estamos dando. Creo que este tema nos permite analizar las circunstancias y preguntarnos si este proceso de doctorado se está llevando de la mejor manera, que aunque es virtual y no tiene muchas cosas; pero como es virtual, puede tener muchas otras.

Referencia.

Ferreiro, R. F. (2006). El reto de la educación del siglo XXI: la generación N. Recuperado 28 de febrero de 2017, a partir de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=68800506

Deja un comentario